Software y SaaS
Factura correcta, proveedor, IVA y uso en la actividad.
Un consultor puede trabajar con empresas españolas, clientes internacionales, plataformas y colaboradores. Revisamos quién recibe cada servicio, cómo se factura y qué documentación sostiene los gastos antes de presentar.
Asesoría fiscal y contable para consultores de negocio, estrategia, marketing, tecnología y recursos humanos.
Asesor sectorial
Consultoría · revisión fiscal
QUÉ REVISAMOS
El tratamiento depende del cliente, del país, del contrato y de la documentación disponible.
Revisamos localización, condición B2B o B2C, ROI/VIES y texto de factura antes de emitir.
Ordenamos facturas de herramientas, dispositivos y mobiliario y aplicamos amortización cuando corresponde.
Separamos gastos profesionales de los personales y exigimos soporte y relación con el proyecto.
Revisamos la relación real para detectar riesgos laborales, dependencia económica o necesidades contractuales.
Definimos IVA, IRPF, retenciones e informativas a partir del alta y las operaciones efectivas.
Recogemos documentación, revisamos el estado recibido y acordamos la fecha de traspaso.
RIESGOS HABITUALES
País, condición del cliente y localización del servicio deben comprobarse para cada operación.
El extracto bancario no sustituye al justificante ni demuestra por sí solo la relación con la actividad.
Beneficio, reinversión, costes, responsabilidad y retribución deben compararse con cifras reales.
CÓMO EMPEZAMOS
01
Revisamos actividad, clientes, países, contratos, facturas y situación censal.
02
Acordamos facturación, documentación de gastos y calendario de obligaciones.
03
Preparamos libros y modelos aplicables y te informamos antes de cada presentación.
¿INDECISO?
Cuéntanos tu caso. Si no somos los ideales para ti, te orientamos hacia el gestor que sí lo sea.
atención en horario laboral, sin SLA contractual · Sin compromiso · Asesor humano
PREGUNTAS FRECUENTES
MAPA DE FACTURACIÓN
Antes de configurar IVA o retenciones, documentamos quién contrata, dónde está establecido, si actúa como empresa o particular y qué servicio recibe. Este diagnóstico evita aplicar una plantilla internacional a operaciones distintas.
GASTOS Y PRUEBA
La factura es el punto de partida. También revisamos titularidad, pago, relación con el proyecto, uso profesional y amortización. Cuando un gasto tiene componente personal, evitamos automatismos.
Factura correcta, proveedor, IVA y uso en la actividad.
Afectación, valor, fecha de alta y amortización aplicable.
Contrato, facturas y relación con la prestación profesional.
Proyecto, agenda, desplazamiento, alojamiento y justificantes.
SIGUIENTE DECISIÓN
Simulamos retribución, beneficio que queda en el negocio, costes contables, responsabilidad y previsión de crecimiento. El resultado puede cambiar aunque dos consultores facturen lo mismo.
Indica si eres autónomo o sociedad, qué servicios prestas, dónde están tus clientes y cuántas facturas emites y recibes por trimestre. Si cambias de gestoría, revisaremos también los libros y los últimos modelos antes de acordar la fecha de inicio.
La cuota debe corresponder a la operativa real. La Renta personal y los trabajos extraordinarios se confirman por separado.
Contacto
Cuéntanos tu situación y el equipo revisará el siguiente paso contigo.
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Iniciar chat de WhatsAppPor correo electrónico
Abrir formulario de contactoRESPUESTAS DIRECTAS
Respuestas concisas para esta intención concreta, revisadas y mantenidas en una única URL canónica.
Revisado el
Un consultor B2B necesita gestoría que entienda facturación a empresas, retenciones, gastos profesionales, contratos, viajes, software y posible SL si sube la facturación o el riesgo.
Un consultor autónomo debe elegir gestoría que revise facturas B2B, IRPF, IVA, gastos de software, viajes, coworking, clientes extranjeros y posible cambio a SL. Billeo concentra esta intención en su página de consultores.
Normalmente sí, aunque depende de actividad, retenciones y clientes. Un consultor debe revisar modelo 303, modelo 130 si procede, retenciones, libros y facturas antes de cada trimestre.
Contenido actualizado el
Una consultoría suele combinar proyectos, cuotas recurrentes y trabajo de colaboradores. Para organizar su gestión importa relacionar contratos, facturas y cobros, además de distinguir gastos propios y pagos vinculados a cada proyecto. La complejidad depende de la operativa real, no solo de la etiqueta de consultor.
Asigna un identificador a cada proyecto y conserva el presupuesto, las condiciones de facturación y las facturas emitidas. Distingue los anticipos de los cobros de facturas ya registradas. Esa trazabilidad permite revisar los importes de cada fase sin duplicarlos cuando llega la liquidación final del cliente.
Envía las facturas emitidas, los contratos o cambios relevantes y los movimientos que permitan identificar los cobros. Señala los meses pendientes y las cancelaciones. Aunque el importe se repita, conviene conservar la documentación de cada periodo para distinguir facturación, cobros y posibles rectificaciones.
Las facturas de colaboradores forman parte de la documentación que debe revisarse cuando corresponden a la actividad. Identifica el proveedor, el servicio y el proyecto al que se vinculan. Si existe contratación laboral o una relación con condiciones particulares, su revisión necesita un alcance diferente al registro de facturas.
Hay que identificar el servicio prestado, dónde está establecido el cliente y si actúa como empresa o particular. Las reglas de localización del IVA no se resuelven solo mirando el país de la cuenta bancaria. La AEAT ofrece un localizador para analizar la operación concreta.
No puede confirmarse la deducibilidad únicamente por el nombre del gasto. Para revisar cada partida hacen falta su factura, la relación con la actividad y las circunstancias de uso. Conservar una explicación breve del proyecto o necesidad profesional ayuda a valorar el gasto con documentación suficiente.
El cambio de forma jurídica exige revisar el encargo: contabilidad, obligaciones, facturación y posibles contratos deben corresponder a la nueva situación. No consiste en sustituir el nombre de una factura. Antes de decidir proveedor, confirma que puede atender la estructura prevista y cómo organizará la transición.
Puedes plantear una colaboración en la que tú mantengas la emisión y la gestoría asuma las tareas contratadas de revisión y gestión. Lo esencial es acordar el formato de entrega, la numeración y cómo comunicar correcciones. Delegar una parte del trabajo no exige necesariamente cambiar toda tu operativa.
Compara el alcance de las operaciones, no solo el número de facturas. Indica países, tipo de clientes, monedas y colaboradores. Una propuesta debe aclarar qué operaciones cubre y qué revisiones requieren valoración adicional. Un plan pensado para actividad nacional sencilla puede no ser comparable con otro más amplio.
Prepara tu forma jurídica, los servicios que prestas, el número aproximado de facturas, los países de clientes y proveedores y la existencia de empleados. Añade qué tareas quieres conservar y cuáles delegar. Esa descripción permite valorar el encaje antes de concretar un presupuesto de gestión recurrente.
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