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160 €/mes + IVA
ASESORÍA CONTABLE PARA EMPRESAS
Revisión y criterio contable para pymes y sociedades, coordinados con la gestión fiscal mensual.
Respuesta directa: Billeo asesora y gestiona la contabilidad de empresas desde 160 €/mes más IVA con volumen y alcance acordados. El servicio no sustituye una auditoría y las Cuentas Anuales se presupuestan aparte.
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Precio
160 €/mes + IVA
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Cada cliente tiene un asesor humano asignado.
El precio de entrada exige revisar el estado de la contabilidad, operaciones, empleados y atrasos. El alcance final queda por escrito.
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Llevar la contabilidad implica registrar y revisar las operaciones de la empresa; presentar impuestos utiliza esa información para cumplir las obligaciones tributarias que correspondan. Una propuesta puede incluir ambos trabajos o solo uno. Comprueba quién mantiene los libros, quién revisa los saldos y quién prepara y presenta cada declaración.
Sí, es posible repartir las tareas entre proveedores si ambos conocen el alcance y trabajan con datos compatibles. Antes de contratar, asigna quién registra operaciones, valida ajustes y entrega la información fiscal. Si las mismas tareas aparecen en dos contratos, aclara qué proveedor es responsable para evitar duplicidades.
Prepara facturas emitidas y recibidas, movimientos bancarios, saldos de apertura y la contabilidad disponible del ejercicio. Añade una relación de préstamos, inmovilizado y operaciones pendientes si existen. El inventario inicial debe indicar hasta qué fecha está revisado cada bloque; disponer de archivos no significa que todo esté comprobado.
Puede servirte, pero el número de facturas no describe todo el trabajo contable. Préstamos, tarjetas, pasarelas de pago, anticipos o movimientos entre cuentas pueden exigir comprobaciones adicionales. Para obtener un presupuesto comparable, indica documentos, cuentas bancarias y operaciones habituales, además de la facturación de tu negocio.
Debe aparecer expresamente en la propuesta, con las cuentas y la frecuencia de revisión. Conciliar supone relacionar los movimientos del banco con los registros contables y aclarar diferencias. No equivale simplemente a importar un extracto; pregunta también quién identifica cobros, comisiones y pagos que llegan sin justificante.
Comunícala identificando fecha, proveedor y periodo al que corresponde. La asesoría debe valorar cómo incorporarla y si afecta a información ya revisada o presentada. No la dupliques ni modifiques el histórico por tu cuenta: conserva el documento y deja constancia de cuándo se ha recibido y tratado.
La periodicidad y el contenido del informe deben figurar en el servicio contratado. Para que sea útil, pregunta si distingue ingresos, gastos, resultado y partidas pendientes, y qué información falta por revisar. Un resumen de movimientos o un panel del programa no equivalen por sí solos a un cierre validado.
La gestión ordinaria del periodo contratado y la revisión de ejercicios anteriores son trabajos distintos. Si hay atrasos, saldos sin justificar o diferencias heredadas, conviene identificarlos al inicio y presupuestar su revisión por separado. Así puedes conocer el coste de incorporarte sin confundirlo con la cuota de continuidad.
Puede ser viable si permite entregar los datos y documentos que necesita el nuevo equipo. Comprueba formatos de exportación, detalle por operación y acceso al histórico antes del cambio. Mantener el programa no demuestra que exista una integración automática con Billeo ni que evite todas las tareas de revisión.
Indica forma jurídica, actividad, documentos por periodo, cuentas bancarias y último mes revisado. Añade si necesitas impuestos, nóminas o trabajos anuales. Con esos datos se puede delimitar mejor la propuesta; para una primera valoración no hace falta enviar facturas completas ni documentación con datos de terceros.
Cifras ficticias. No es un informe de un cliente ni un entregable incluido en todas las cuotas.
| Dato | Ejemplo | Qué revisar |
|---|---|---|
| Ingresos registrados | 12.000 € | No equivalen a cobros del mes |
| Gastos registrados | 8.000 € | Comprobar documentos y ajustes pendientes |
| Diferencia provisional | 4.000 € | Antes de otros ajustes e impuestos; no equivale al saldo del banco |
| Facturas pendientes de cobro | 3.000 € | Revisar vencimientos, no sumar otra vez como ingresos |
Un ejemplo didáctico debe identificar que sus cifras son ficticias y para qué sirve cada apartado. Un informe de tu empresa necesita un periodo, una fecha de revisión y una base documental concreta. El ejemplo ayuda a entender el formato, pero no acredita resultados de clientes ni garantiza que ese entregable esté incluido en cualquier plan.
No. Un resumen mensual de registros e incidencias no es un informe de auditoría ni ofrece por sí mismo esa clase de verificación. Billeo distingue la auditoría de su servicio contable. Para valorar un entregable, pregunta qué datos se han revisado, qué comprobaciones se han realizado y qué limitaciones siguen abiertas.
Comprueba el encabezado, el rango de fechas y la etiqueta de cada columna. Un informe puede combinar resultados del mes, acumulado desde enero y saldos a una fecha concreta. Si se mezclan sin explicación, la comparación pierde sentido; antes de interpretar una variación, identifica qué periodo representa cada cifra.
Los ingresos y gastos se registran atendiendo al devengo, mientras el banco refleja cobros y pagos. Una factura puede generar ingreso antes de cobrarse y una devolución de préstamo reducir caja sin ser un gasto equivalente. Para entender la diferencia, revisa cuentas pendientes y movimientos de financiación junto con el resultado.
Facturas todavía no recibidas, movimientos bancarios sin identificar o información incompleta de una operación pueden alterar la interpretación del periodo. El informe debería permitir localizar esas limitaciones y distinguir cifras revisadas de provisionales. Antes de tomar una decisión relevante, pregunta qué datos faltan y qué partidas podrían cambiar al incorporarlos.
Significa que hace falta información para determinar o confirmar su tratamiento. Puede ser un cobro sin identificar, una factura incompleta o un movimiento que requiere contexto del negocio. La utilidad del informe está en indicar quién debe aportar la explicación y cómo se actualizará la partida cuando se resuelva.
Compara periodos equivalentes y comprueba que los datos tienen un grado similar de revisión. Separa variaciones de actividad de gastos puntuales, retrasos documentales o cambios de criterio. Si tu negocio es estacional, revisar también el mismo mes del año anterior puede aportar contexto, siempre que los registros sean comparables.
El informe puede orientar una previsión, pero no sustituye el cálculo de cada obligación fiscal. El beneficio contable y la base de un impuesto no tienen por qué coincidir. Comprueba si la cifra incluye ajustes, qué documentación falta y a qué periodo corresponde antes de tratarla como un importe definitivo a pagar.
Pregunta qué ha cambiado, qué información está incompleta y qué acción necesita de tu empresa. Prioriza diferencias bancarias, saldos antiguos y variaciones que no reconozcas. También conviene saber quién revisó los datos y cuándo se actualizarán; recibir un documento aporta poco si no puedes entender sus límites y siguientes pasos.
Billeo describe revisiones de facturas, cobros, pagos, saldos e incidencias, coordinadas con la gestión fiscal. Para saber qué recibirás, confirma en la propuesta el formato, la periodicidad y el alcance del seguimiento. Esa descripción pública no permite dar por contratado un informe personalizado, una reunión mensual o una revisión histórica completa.